• A esta decisión se sumó la suspensión de otras actividades que venían realizándose en la ronda hídrica de una fuente cercana al criadero de porcinos.







• La decisión se sustenta en la inexistencia de permisos de la autoridad ambiental.
• “Durante la inspección también se evidenciaron procesos de escorrentía superficial asociados al manejo de las aguas residuales”: Directora regional Bajo Magdalena de la CAR.
Guaduas, 16 de agosto de 2026. #LaCARactúa. Profesionales de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenaron la suspensión inmediata de actividades a una porcícola que venía operando en plena ronda hídrica de una fuente ubicada en la vereda Despensas del municipio de Guaduas.
En el operativo realizado por un equipo interdisciplinario de la dirección regional Bajo Magdalena, se evidenció que la actividad porcícola desarrollada generaba aguas residuales provenientes de las labores de limpieza, lavado de instalaciones y manejo pecuario, las cuales eran conducidas hacia un sistema conformado por lagunas de almacenamiento, estabilización y biodigestores para su tratamiento.
Sin embargo, en la verificación técnica se identificaron vertimientos de aguas residuales generadas en la actividad porcícola al suelo y a una fuente hídrica sin tratamiento previo; lo anterior debido principalmente a que el sistema de tratamiento establecido presenta excesos de agua, fugas, daño en el aislamiento al suelo; además no se cuenta con soportes documentales que permita definir la eficiencia del sistema (Caudales, tiempos de retención características fisicoquímicas y bacteriológicas del agua tratada, entre otras).
Durante el recorrido también se observó que las aguas lluvias y las aguas residuales generadas por la actividad porcícola confluyen hacia una misma estructura de almacenamiento, evidenciándose agua residual con tonalidad oscura, turbidez y presencia de olores propios de este tipo de agua.
Se identificaron condiciones que generan afectaciones al suelo y al recurso hídrico, debido a que la laguna de estabilización presenta sectores con deformación y pérdida de integridad de la geomembrana, permitiendo el contacto directo del agua residual con el terreno natural.
En relación con el aprovechamiento del recurso hídrico subterráneo, se verificó la existencia de un pozo profundo, el cual se encuentra construido y equipado con sistemas de bombeo para su eventual operación, pero, no se evidenció permiso de prospección, exploración, perforación ni concesión de aguas subterráneas otorgado por la corporación.
“Es importante mencionar que no se cuenta con concesión de aguas otorgada por la Corporación para las actividades que se adelantan en los predios Santander y Santa Ines. destinada al almacenamiento de aguas lluvias no cuenta con sistemas de impermeabilización que garanticen el aislamiento del efluente respecto al suelo”, explicó la directora regional Karina Garzón.
Durante la inspección también se evidenciaron procesos de escorrentía superficial asociados al manejo de las aguas residuales, observándose conducción de flujo hacia una fuente hídrica, allí se identificaron cambios en las características físicas del cuerpo de agua, particularmente en coloración y apariencia, condiciones que podrían estar asociadas al aporte de aguas residuales provenientes de la actividad pecuaria.
El informe también permitió identificar que la explanación donde se proyecta la construcción de nuevos corrales se encuentra dentro de la ronda hídrica, con un área aproximada de 482,56 metros cuadrados en el predio Albania y 51,82 metros cuadrados en el predio Santander, para un área total aproximada de 534,38 metros cuadrados.
Finalmente, profesionales de la Corporación evidenciaron otras actividades localizadas dentro del área de influencia de la ronda hídrica, tales como la vivienda ubicada en el ingreso de la finca, el área de tratamiento de aguas residuales, la caja recolectora de aguas y los puntos de descarga hacia las fuentes hídricas.
