- Con las primeras 15 Aulas Ambientales Forestales, la CAR fortalece la capacidad de los municipios para disponer de material vegetal para la restauración ecológica y la adaptación al cambio climático.
- Los viveros municipales permitirán producir árboles nativos, impulsar procesos de recuperación de coberturas vegetales y consolidarse como espacios de educación ambiental, capacitación y participación comunitaria.
- «Este tipo de iniciativas nos permite generar espacios de aprendizaje, participación y acción comunitaria, así como fortalecer una cultura de conservación y protección del patrimonio natural”: Director general de la CAR Cundinamarca.
Bogotá D.C. 28 de julio de 2026. #LaCARactúa. En desarrollo de la Ruta de Preparación Climática, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR inició la entrega de las Aulas Ambientales Forestales, también conocidas como viveros municipales, a través de las cuales se busca fortalecer la capacidad del territorio para adelantar acciones de restauración ecológica, educación ambiental y adaptación al cambio climático.






En una primera etapa, la Corporación entregará 15 aulas que beneficiarán a los municipios de Cogua, Zipaquirá, Carmen de Carupa, Nemocón, Ubaté, Tabio, La Calera, Pacho, Yacopí, Topaipí, Buenavista, Caldas, Saboyá, San Miguel de Sema y Cucunubá, fortaleciendo las capacidades locales para la producción de material vegetal y la conservación de los ecosistemas.
«Este tipo de iniciativas nos permite generar espacios fundamentales de aprendizaje, participación y acción comunitaria para fortalecer una cultura de conservación y protección del patrimonio natural. Además, contribuimos a fortalecer las capacidades de las comunidades para recuperar los ecosistemas y desarrollar acciones de adaptación frente a los efectos de la variabilidad y el cambio climático», afirmó Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca.
Estas aulas permitirán a los municipios producir sus propios árboles nativos para apoyar jornadas de restauración y reforestación, al tiempo que se consolidarán como espacios de formación y educación ambiental, donde estudiantes, líderes comunitarios y habitantes podrán adquirir conocimientos sobre biodiversidad, sostenibilidad y cuidado de los recursos naturales.
Entre las principales funciones de estos viveros se encuentran la producción de árboles nativos, la capacitación a comunidades, el fortalecimiento de la educación ambiental, la promoción de la participación ciudadana, el fomento de la cultura del árbol y el intercambio de conocimientos orientados a la conservación del territorio.
Cada Aula Ambiental Forestal contará con áreas para germinación, crecimiento, maduración y rustificación de árboles; zonas para almacenamiento de materiales; tanques para la recolección de aguas lluvias; un cobertizo para la preparación de sustratos y un aula educativa destinada al desarrollo de actividades de sensibilización, capacitación y formación ambiental.
Cabe recordar que este proyecto hace parte del convenio suscrito durante la Cumbre Internacional de Innovación y Sostenibilidad Ambiental 2025, mediante el cual se invertirán más de $9.500 millones para la construcción de 52 viveros municipales. La inversión por cada infraestructura oscila entre $180 millones y $205 millones, dependiendo de sus características y condiciones técnicas.
“Al disponer de material de propagación vegetal hacemos posible que a mediano y largo plazo aquellos municipios con mayor presión hídrica puedan enfrentar de manera asertiva eventos cíclicos como el fenómeno de El Niño y aumenten su resiliencia para otros incidentes futuros”, puntualizó el director Ballesteros
