Hacia el año de 1985, se intentó hacer un acuerdo de paz entre guerrillas y el Gobierno del presidente Belisario Betancur. El resultado fue la creación de un partido político que adquirió el nombre de Unión Patriótica (UP), el cual empezó a tener cierta transcendencia dentro de la política nacional.
Lastimosamente, al mismo tiempo diversas alianzas empezaron por asesinarlos. Algunos de los más recordados son los de los candidatos presidenciales Jaime Pardo Leal (elecciones de 1986) y Bernardo Jaramillo Ossa (1990), 5 congresistas y una larga lista.
Muchos de los casos se mantienen impunes o con pocos avances. No obstante, la Corte Internacional de Derechos Humanos (CIDH) recientemente reconoció que el Estado Colombiano permitió, al menos, 6.000 asesinatos o maltratos contra miembros de la UP y deberá reparar a las familias de las víctimas. El actual ministro de justicia, Néstor Osuna, comunicó que obedecerán la decisión.

