El impacto se refleja en historias como la de Idalí, quien vive junto a su hija en condición de discapacidad en una vivienda que tenía goteras, era muy oscura y no contaba con lavamanos; o la de Digna y su familia, que debían transportar agua en baldes para bañarse debido a que su casa no tenía ducha.





(Cundinamarca, octubre 9 de 2026) . Con una inversión de $3.258 millones y subsidios de hasta 18 salarios mínimos por hogar, 100 familias vulnerables de Soacha acceden a mejoramientos de vivienda que contribuyen a reducir el déficit cualitativo habitacional y a mejorar sus condiciones de habitabilidad.
