Obras de choque por $20 mil millones: la CAR interviene el cauce del río Negro para reducir riesgos de desastres

• La Corporación intervendrán cerca de 6 kilómetros del cauce y se proyecta remover 426.473 metros cúbicos de sedimentos.

• La recuperación ambiental e hidráulica busca mejorar la capacidad del río y reducir la amenaza de inundaciones, reducir riesgos, desbordamientos y avenidas torrenciales.

• Actuar frente al cambio climático es prevenir, no esperar a que ocurran las emergencias y permitirán recuperar la capacidad hidráulica del río Negro, reducir procesos de erosión e inundación y fortalecer la seguridad de las comunidades y actividades productivas ubicadas en su zona de influencia”: Alfred Ballesteros, Director General de la CAR.

Bogotá, 27 de septiembre 2026. #LaCARactúa. Como parte de la Ruta de Preparación Climática, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) se anticipa a los posibles impactos del fenómeno de El Niño con la recuperación ambiental e hidráulica del río Negro, una de las corrientes hídricas más desafiantes en términos de gestión del riesgo en el Departamento y una intervención prioritaria para reducir el riesgo de desastres en una cuenca históricamente caracterizada por su alta torrencialidad, el transporte de sedimentos y la ocurrencia de avenidas torrenciales.
“La obra, representa una inversión de $20 mil millones que comprenden la intervención de cerca de seis kilómetros, en jurisdicción de los municipios de Pacho y El Peñón. En este tramo se proyecta remover mecánicamente 426.473 metros cúbicos de sedimentos, con el propósito de recuperar la capacidad hidráulica del cauce y facilitar el tránsito de crecientes durante eventos de lluvias intensas” explicó el director general de la CAR, Alfred Ballesteros.
La acumulación de sedimentos, producto de la erosión de las laderas y del arrastre de materiales desde las zonas altas, ha generado discontinuidades en el lecho, reducción de la capacidad de conducción del río, procesos de socavación y mayor exposición de las comunidades, vías, viviendas, actividades productivas y ecosistemas ribereños.

Durante la visita de seguimiento, el director general Ballesteros dijo que la temporada seca representa una oportunidad para adelantar estas acciones preventivas: “En la CAR Cundinamarca queremos aprovechar este fenómeno de El Niño, cuando las fuentes hídricas bajan sus niveles, para hacer obras de mantenimiento y retiro de sedimentos”.
La intervención contempla el retiro controlado de materiales, la reconformación del cauce, la disposición técnica de los sedimentos y, en los puntos priorizados, la protección de orillas afectadas por la erosión y la socavación. Las actividades estarán acompañadas de seguimiento ambiental, interventoría especializada y acciones de participación social.
Los estudios técnicos registran 37 eventos de riesgo asociados directamente con el río Negro, entre avenidas torrenciales, inundaciones y movimientos en masa. Frente a este escenario, las obras buscan reducir las condiciones que favorecen los desbordamientos y mejorar el comportamiento hidráulico de la corriente, especialmente durante temporadas de alta precipitación.
El río Negro atraviesa las provincias de Rionegro y Bajo Magdalena e influye en municipios y sectores históricamente expuestos, como Pacho, Útica, Nimaima y Villeta, además del centro poblado de Tobia. Por su extensión y dinámica constituye uno de los principales ejes hídricos del noroccidente de Cundinamarca, hasta su desembocadura en el río Magdalena.
Esta intervención se articula con la Ruta de Preparación Climática de la CAR, estrategia orientada a anticiparse a los fenómenos extremos, proteger las fuentes hídricas y fortalecer la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático.

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