● Las jornadas de liberación se realizaron en los municipios de Cogua y Tena, en la jurisdicción de la CAR, luego de un proceso de recuperación liderado por la Secretaría Distrital de Ambiente y la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS).
● Zarigüeyas, cusumbos, carriquíes verdiamarillos y arañas fueron evaluados, rehabilitados y liberados en ecosistemas que reúnen las condiciones necesarias para garantizar su adaptación y supervivencia.
● “La coordinación entre ambas autoridades ambientales permite que los animales recuperados, una vez culminan sus procesos de atención y rehabilitación, regresen a ecosistemas que ofrecen las condiciones necesarias para su supervivencia”, aseguró la directora técnica de Biodiversidad.







Bogotá, 03 de agosto de 2026. #65AñosCumpliéndoleAlTerritorio. Como resultado del trabajo articulado entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), 19 animales silvestres regresaron a su hábitat natural durante dos jornadas de liberación realizadas en los municipios de Cogua y Tena, dentro de la jurisdicción de la Corporación.
Los ejemplares fueron recuperados previamente por la Secretaría Distrital de Ambiente mediante procesos de rescate y recepción institucional en diferentes localidades de Bogotá. Tras completar su valoración médica, rehabilitación física y comportamental, fueron entregados a la CAR para su liberación en ecosistemas que ofrecen las condiciones ambientales necesarias para su supervivencia.
“Estas jornadas de liberación reflejan el compromiso y el trabajo articulado entre la CAR y la Secretaría Distrital de Ambiente para la protección y conservación de la fauna silvestre. La coordinación entre ambas autoridades ambientales permite que los animales recuperados, una vez culminan sus procesos de atención y rehabilitación, regresen a ecosistemas que ofrecen las condiciones necesarias para su supervivencia”, aseguró Magdala Iregui, directora técnica de Biodiversidad.
La primera jornada se desarrolló en el municipio de Cogua, donde fueron liberadas cuatro zarigüeyas andinas (Didelphis pernigra), dos cusumbos (Nasuella olivacea) y dos carriquíes verdiamarillos (Cyanocorax yncas). Posteriormente, en el municipio de Tena, regresaron a la naturaleza nueve arañas y dos zarigüeyas andinas, completando así un nuevo ejercicio de restauración de fauna silvestre.
Es importante destacar que las zarigüeyas desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas al controlar poblaciones de insectos y pequeños vertebrados, dispersar semillas y contribuir al reciclaje de nutrientes. A pesar de su importancia ecológica, continúan siendo víctimas de atropellamientos, ataques de animales domésticos y tráfico ilegal, por lo que su rescate y retorno al medio natural representan una acción clave para la conservación de la biodiversidad.
Por otro lado, uno de los casos más representativos fue el de los dos cusumbos, de los cuales uno ingresó siendo apenas una cría a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional de Colombia, luego de ser encontrado por un ciudadano en la localidad de Usaquén. Tras un proceso de crianza manual, integración con otro individuo y seguimiento etológico, los ejemplares desarrollaron conductas propias de la especie que permitieron determinar que estaban aptos para regresar a la vida silvestre.
En el caso de los dos carriquíes verdiamarillos, las aves fueron recuperadas por la Secretaría Distrital de Ambiente mediante el procedimiento de recepción institucional. Durante su permanencia en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre se confirmó que no presentaban lesiones ni enfermedades y que conservaban un plumaje completo y una capacidad de vuelo funcional, aspectos indispensables para su supervivencia en libertad.
La segunda jornada permitió el retorno de nueve arañas, individuos recuperados por la Secretaría Distrital de Ambiente mediante rescates y entregas voluntarias realizadas en diferentes localidades de Bogotá, entre ellas Usme, Los Mártires, Chapinero, Fontibón y Bosa. Durante su proceso de rehabilitación permanecieron en condiciones controladas de temperatura y humedad, con refugios individuales y seguimiento permanente, donde demostraron comportamientos normales, por lo que fueron declaradas aptas para su liberación.
Es importante destacar que las arañas cumplen una función esencial en los ecosistemas terrestres al actuar como depredadores naturales de insectos y otros invertebrados que pueden convertirse en plagas agrícolas o vectores de enfermedades. Además, forman parte de la cadena alimenticia al servir de alimento para aves, mamíferos, serpientes y otros depredadores, contribuyendo al mantenimiento del equilibrio ecológico.
Con estas jornadas, la CAR y la Secretaría Distrital de Ambiente reiteran la importancia del trabajo interinstitucional para la protección de la fauna silvestre y recuerdan a la ciudadanía que los animales silvestres cumplen funciones indispensables en los ecosistemas, por lo que deben permanecer en libertad y nunca ser extraídos de su entorno natural o mantenidos como mascota.
