Estas actividades están dirigidas a todos los actores sociales, incluyendo residentes, comerciantes y establecimientos abiertos al público, a quienes se les brindan recomendaciones sobre el uso responsable del sonido, el respeto por los horarios establecidos, la moderación del volumen en equipos de amplificación y la importancia de mantener una sana convivencia.




Durante las jornadas, los uniformados realizan acompañamiento pedagógico y entregan información preventiva, buscando generar conciencia en la ciudadanía sobre el impacto del ruido excesivo en la salud, el descanso y la calidad de vida de las personas.
La Policía Comunitaria hace un llamado a la comunidad para que se vincule a estas iniciativas, recordando que el control del ruido es un compromiso de todos y una herramienta fundamental para garantizar la tranquilidad, el bienestar y la convivencia pacífica en el territorio.
