• Se inició un proceso de carácter sancionatorio a fin de verificar los hechos u omisiones constitutivas de infracción ambiental en un predio denominado Piedra Gorda, ubicado en el barrio Cagua.
• La CAR evidenció un manejo inadecuado de las terrazas, de la composición y clasificación de los escombros ingresados a las mismas, y una ausencia total del manejo de aguas lluvias.
• “Los materiales que se encontraban dispuestos no hacen viable una compactación que garantice la estabilidad de terraza alguna”, dijo el director de la Regional de Soacha.








Soacha, 17 de abril de 2026 – 65Años CumpliéndoleAlTerritorio- Profesionales de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) materializaron una medida preventiva consistente en la suspensión inmediata de actividades en el predio Piedra Gorda, en el barrio Cagua, colindante a la vereda Panamá del municipio de Soacha. Allí se adelantaban labores de gestión y disposición final de residuos de construcción y demolición que no contaban con una adecuada separación y clasificación.
La sociedad que fue objeto de la medida, presuntamente, no cumplió con los requerimientos impartidos por parte de la Corporación, lo que generó un derrumbe de grandes proporciones en el predio, sin dejar víctimas ni heridos.
El informe señala que en la masa del derrumbe se muestra, de manera clara e inequívoca, un manejo inadecuado de las terrazas y de la composición y clasificación de los escombros ingresados a las mismas. También se reportó ausencia total del manejo de aguas lluvias, falta de procesos de compactación y consolidación de la terraza, así como una gestión ineficiente en materia de gestión del riesgo, la cual está destinada a garantizar la seguridad y continuidad operativa mediante la identificación de riesgos, formulación de planes de emergencia y estrategias de respuesta.
También se precisa que en la masa del derrumbe se observan bloques de concreto de gran tamaño, restos de elementos de PVC y material diverso que, claramente, superan los espesores de capa recomendados para una compactación óptima.
“Se observó el constante ingreso de volquetas disponiendo sus cargas en los sitios establecidos para la disposición final de residuos de construcción y demolición; sin embargo, se logró evidenciar que el material descargado no contaba con una adecuada separación y clasificación. Las aguas de escorrentía, en la parte baja, se vierten a los predios colindantes sin ninguna estructura de control”, dijo César Rico Mayorga, director de la Regional de Soacha.
Según el concepto técnico, la sociedad no cumplió con el control de las aguas de escorrentía superficial, ya que, en la parte superior del proyecto, los sedimentadores continúan llevando el rebose a la masa del lleno de la terraza adyacente al no contar con una estructura de conducción.
Tampoco contaba con estructuras de conducción desde los sedimentadores hasta el sitio de entrega. Igualmente, no es claro cómo se conducirán las aguas lluvias de la cara norte por el predio aledaño.
“Los materiales que se encontraban dispuestos no hacen viable una compactación que garantice la estabilidad de terraza alguna y no se cumple con la conformación de la terraza en la zona intermedia del proyecto, ya que presenta un talud de llenado de gran altura, ausencia de capas secuenciales de compactación y se presenta sepultamiento de árboles”, indicó Rico Mayorga.
La Corporación evidenció que no se encuentran zonas de revegetalización en el proyecto y, con el derrumbe de las terrazas, se ocasionaron daños a equipos, materiales y predios colindantes.
En consecuencia, se evidenció el incumplimiento y la omisión del propietario respecto al acta de materialización de la medida en flagrancia.
