SILVANIA, CUNDINAMARCA
El gobernador Jorge Emilio Rey confirmó este sábado 3 de enero de 2026 el hallazgo de quien sería el cuerpo de Ana Lucía Villota Escandón (45 años), una de las dos mujeres que permanecían desaparecidas tras la tragedia ocurrida el 17 de noviembre de 2025, cuando su vehículo familiar fue arrastrado por una creciente súbita.



El anuncio fue realizado por el mandatario a través de sus redes sociales, donde indicó que el Cuerpo de Bomberos de Silvania informó del descubrimiento alrededor de las 3:00 de la tarde, tras 47 días de operativos ininterrumpidos.
🔍 Contexto de la Tragedia Familiar
El hallazgo cierra un capítulo doloroso en una tragedia que conmocionó al departamento. La noche del lunes 17 de noviembre de 2025, una violenta creciente de la quebrada El Hato sorprendió al vehículo en el que viajaba la familia Villota Escandón, que regresaba a Bogotá desde su finca en una vereda del municipio.
Ocupantes del vehículo: En el automóvil viajaban cinco personas: Segundo Miguel Villota (69 años) Fallecido. Encontrado poco después del accidente. Teresa Escandón (65 años) Sigue desaparecida. Ana Lucía Villota Escandón (45 años) Cuerpo hallado este 3 de enero. Manuela Sofía Villota (16 años) Fallecida. Su cuerpo fue encontrado el 19 de noviembre de 2025 en el río Chocho. Sara Gabriela (25 años) Única sobreviviente. Fue atendida en el hospital municipal.
La emergencia climática que causó la tragedia también dejó un saldo de 16 viviendas destruidas y 60 personas afectadas en el municipio de Silvania, lo que llevó a la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar todas las labores de respuesta.
🚁 La Búsqueda Sin Descanso
Durante más de un mes y medio, múltiples organismos trabajaron contra reloj y en condiciones difíciles para encontrar a las desaparecidas.
La búsqueda fue coordinada por un Puesto de Mando Unificado e involucró a entidades como Ponalsar, el Batallón de Atención y Prevención de Desastres No. 80 (BIAD-80), los Cuerpos de Bomberos de Fusagasugá y Silvania, la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, y con apoyo del Ejército Nacional.
Los operativos combinaron rastrillaje en riberas, verificación de rutas fluviales y el uso de tecnología como sobrevuelos con drones para identificar posibles represamientos o amenazas. Las labores se vieron interrumpidas en varias ocasiones por condiciones climáticas adversas y el aumento del caudal de los ríos, lo que obligó a reprogramar y reforzar los frentes de búsqueda.
Hallazgo previo: El primer cuerpo recuperado fue el de Manuela Sofía Villota (16 años), encontrado el 19 de noviembre de 2025 en el río Chocho, sector Pedregal. Su extracción estuvo a cargo de los bomberos y fue entregado al CTI (Cuerpo Técnico de Investigación) para los trámites legales correspondientes.
Frente a la emergencia, las autoridades desplegaron un plan integral que fue más allá de las labores de búsqueda y rescate:
Atención a damnificados: Se caracterizó a 26 familias (75 personas) afectadas por las lluvias, se suministró agua potable y se repararon acueductos y redes de alcantarillado.
Apoyo psicosocial: El Hospital Ismael Silva y la Secretaría de Salud municipal brindaron acompañamiento médico y psicológico a las familias, con especial atención a niños y adultos mayores. Ocho personas recibieron atención psicológica directa.
Recuperación de infraestructura: El Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (Iccu) trabajó en la habilitación de vías rurales dañadas, mientras Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) reparó la infraestructura de servicios.
Cuidado animal: El Instituto de Protección y Bienestar Animal (Ipybac) registró y atendió a 17 animales domésticos y de producción, entregando alimentos y suplementos.
Con el hallazgo del cuerpo de Ana Lucía, las autoridades continúan enfocadas en dos objetivos principales:
- Localizar a Teresa Escandón (65 años), quien permanece desaparecida. El gobernador Rey ha reiterado que «el compromiso y la esperanza siguen firmes».
- Restablecer la normalidad en las comunidades afectadas por las lluvias, garantizando la seguridad de las familias y apoyando la recuperación de la infraestructura dañada.
La entrega del cuerpo al CTI permitirá realizar los procedimientos de identificación plena y las diligencias judiciales correspondientes, ofreciendo así un cierre a uno de los capítulos de esta tragedia familiar que ha mantenido en vilo a la comunidad de Silvania y Cundinamarca.
